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Los almacenes automáticos: la clave para el éxito en el mercado 4.0

La automatización de los almacenes se posiciona como una de las acciones imprescindibles que debe ejecutar el sector logístico para lograr la máxima eficiencia, control y agilidad. Contar con un diseño de automatización personalizado será esencial para aumentar nuestra competitividad en el mercado 4.0.

Nos encontramos en un mercado muy competitivo, a la vez que volátil e impredecible. Por ello, cada vez más empresas apuestan por la automatización de los procesos para conseguir aumentar la productividad y ofrecer un servicio con mayor agilidad y eficiencia.

Existen diferentes almacenes automatizados diseñados para solucionar cualquier necesidad o deficiencia logística, como mejorar los procesos de almacenaje, preparación y expedición de pedidos. Por lo que los almacenes 4.0 puede ser los mayores aliados para aumentar la competitividad de nuestra intralogística.

 

¿Qué es un almacén automático?

Este concepto logístico del que todos hablan es una instalación en el que máquinas y sistemas automáticos se alían y llevan a cabo operaciones como la recepción de mercancías o las expediciones con una agilidad y seguridad antes nunca vistas.

Además, sea cual sea el tipo de almacén automático que queramos instalar en nuestro almacén, es indispensable contar con un sistema de gestión de almacén (SGA) que posibilite la correcta gestión de todas las operativas.

 

Tipos de almacenes automatizados

En el mercado actual, en el que los lead times son cada vez más ajustados, contar con un almacén automatizado es esencial para gestionar y asumir la creciente demanda. A continuación, veremos los tipos de almacenes automáticos más habituales en la logística de hoy día.

Según tipo de mercancía

Aunque un almacén automático puede adaptarse a cualquier tipo de mercancía y operativa, los más frecuentes son:

  • Palets: estas son las unidades de carga más usadas en el ámbito industrial, pues se utilizan para mover todo tipo de artículos más pesados. Los almacenes automáticos que transportan palets están compuestos por estanterías dimensionadas en las que caben a la perfección los productos paletizados. Además, estos incorporan diferentes tipologías de transelevadores para ejecutar los movimientos de entrada, almacenaje y salida de la mercancía.
  • Cajas: En este caso, como el tamaño y peso de los productos puede cambiar, las estanterías tienen una altura variable. Estas medidas parten desde los 3 metros y pueden alcanzar hasta los 15 metros. También, los pasillos de los almacenes que gestionan cajas pueden ser relativamente estrechos y la separación entre los niveles suele ser la mínima para que sea posible introducir las palas transelevadoras.

Según tipo de solución implementada:

  • Cinturón transversal horizontal: Estos son clasificadores horizontales que se caracterizan por su alta flexibilidad, su ahorro de espacio gracias al aprovechamiento de curvas y pendientes en ascenso y descenso. Dispone de una configuración circular que aporta una ventaja adicional y garantiza el nivel de rendimiento a la altura de a las necesidades de cada operativa.

Además, gracias a su tecnología, es posible llevar a cabo una recirculación automática de los errores de lectura y de casos de desbordamiento.

  • Cinturón transversal vertical: Este clasificador es inconfundible debido a su diseño compacto, modular y por su gran capacidad de ahorrar espacio intralogístico. Gracias a esta solución, es posible realizar inducciones frontales con una altura mínima y garantiza la seguridad de las mercancías más frágiles. Además, pueden adaptarse a cualquier tipo de tamaño, forma o peso de la carga.

Según nivel de automatización:

  • Almacén semiautomático: En este tipo conviven en armonía la tecnología automática y las personas. Por ejemplo, podemos encontrarnos con un almacén que utilice un sistema de almacenaje con total autonomía pero que, sin embargo, requiera de la mano de un operario para depositar o sacar la carga en cada ubicación cuando sea necesario.
  • Almacén automático en la toma de decisiones: Es una realidad que los almacenes de hoy tiene unas operativas cada vez más complejas, por lo que un sistema de gestión de almacén (SGA) ayuda a dirigir y optimizar los movimiento y acciones de los operarios. En algunos casos, como este, un software diseñado a medida toma las decisiones y las personas las ejecutan.
  • Almacén automático al 100%: Este tipo de almacén está formado por instalaciones que han dejado el transporte y el almacenaje de la carga a manos de sistemas de manutención avanzados.

El principal beneficio de la automatización: el éxito de la productividad

Como hemos visto, un almacén automático puede variar de infinitas formas según la operativa y las necesidades de la logística de cada empresa. Si la automatización ha sido diseñada a medida se conseguirán conocimientos más ágiles, fluidos y controlados de la mercancía.

Al mismo tiempo, contar con un almacén automático ayudará a minimizar posibles errores, a aprovechar al máximo toda la superficie del almacén y a controlar el inventario minuto a minuto.

En definitiva, el éxito competitivo está asegurado cuando los almacenes beben de la tecnología 4.0. Elegir el diseño más adaptado a tu negocio, de la mano de expertos en automatización, será esencial para aumentar la productividad y la eficiencia de la cadena de suministro.